Aunque parezca que estamos solos, millones de personas nos preguntamos si las cosas pueden ser mejor, y algunos nos emperramos en que lo sean, incluso en "soledad política".

Mas sobre “Clases y sujeto de la revolución”


Me ha señalado GUS en su comentario al post sobre “Clases y sujeto de la revolución” que le veía algunos problemas. Voy usar su propia lista para ampliar esos aspectos que efectivamente han quedado oscurecidos por la brevedad.

  1. Las clases parecen no existir y se propone un sujeto social de individualidades“.
  2. Esa es efectivamente la impresión que se percibe en el mundo actual. Son cada vez menos los conflictos sociales en los que se expresen intereses de clase y en muchos de los que se expresan hay tal intervención de las burocracias sindicales que mas bien parecen ellas la clase en liza que la propia clase obrera. Esta es una consecuencia inmediata del debilitamiento organizativo y de las dificultades que el nuevo marco genera para las clases tradicionales, habituadas a defenderse con sindicatos de ambito estatal en mercados de trabajo nacionales y con el estado nacional como interlocutor, mediador o regulador de las relaciones entre las clases. Este debilitamiento que tiene su reflejo numérico en el peso relativo de las clases de forma que no hay una clase social que pueda ser referente de otras, como sería el caso de la propuesta de Gramsci.

    La percepción y la realidad son cosas diferentes. Los trabajadores existen no según como los percibamos o se sientan emocionalmente ellos, sino por su relación de explotación, por su posición en el mecanismo a través del cual el capital les extrae el excedente social que acumula después como capital.

    Son trabajadores explotados todos aquellos que viven de su salario sea su trabajo manual o intelectual, industrial o agrícola.

    Son también explotados aquellos que entregan su trabajo en condiciones extraeconómicas o de fuerza a sus explotadores que se benefician de el obteniendo una mejor posición en el mercado capitalista. Personas esclavizadas por mafias, niños, mujeres forzadas o bajo el patriarcado, siervos o trabajadores de los sistemas burocráticos.

    Son explotados también aquellos campesinos de pequeña escala que no participan de las cadenas de comercialización de sus productos obteniendo solo lo necesario para seguir siendo campesinos.

    Ningún explotado puede dejar de serlo, su situación es objetiva. Pero para que actúen como clase social deben pensar actuar y organizarse como tales. Existen organizaciones de clase que aun responden al viejo esquema nacional, cada vez mas debilitadas; pero no existen organizaciones de clase ni conciencia como tal clase en las nuevas condiciones impuestas por la globalización. Si tomamos como referencia las nuevas condiciones y sopesamos lo que queda de las viejas organizaciones la realidad es la práctica inexistencia de organizaciones de clase.

    Estamos en un momento de cambio y el peso de las condiciones materiales objetivas de explotación pueden ayudar, por la experiencia, por la transmisión de información y lo que llamo yo transmisión de subjetividades a la conformación de nuevos sujetos sociales en escala global o un sujeto social plural complejo.

    ¿Compuesto de individuos..? por supuesto, como no, pero seguramente compuesto también de miles de organismos menores hasta la propia escala local.

  3. Se da a la tecnología una potencialidad en proceso de globalización que está por encima de cualquier otro condicionante“.
  4. El capitalismo que conocemos hoy se asemeja en muy poco al capitalismo naciente en el seno de la sociedad feudal. Desde entonces hasta hoy su evolución cuantitativa, cualitativa, política y su propia evolución en el terreno de la gestión han estado ligados a fuertes empujes tecnológicos.

    Sin el maquinismo y la fuerza del vapor difícilmente el capitalismo habría pasado de la producción manufacturera para el comercio a la producción en serie y el colonialismo. visto en perspectiva histórica a esto Marx lo llamó desarrollo de las fuerzas productivas y explico como determinados estadios de la historia de la humanidad estaban relacionados con este desarrollo de sus fuerzas productivas.

    Hoy este concepto tiene algunos agujeros negros que nos invitan a desarrollarlo y darle numerosos matices, especialmente en la relación con la naturaleza y el propio desarrollo del ser humano. Así el dersarrollo de las fuerzas productivas con la globalización desde un punto de vista productivista o del propio capitalismo habría sido positivo. Desde una visión remodelada del desarrollo de las fuerzas productivas la globalización habría destruido mucho mas que creado.

    Aún así la globalización no se podría haber llevado a cabo si a la movilización del capital no hubiera tenido soportes tecnológicos, si no se hubiera desarrollado la automatización y hubieran nacido empresas especializadas en fragmentar procesos productivos o desarrollar maquinas que incorporaran un mayor nivel de conocimiento.

  5. Se concede al proceso de globalización una autonomía fuera del alcance de decisiones políticas“.
  6. Con el aspecto político de la globalización pasa parecido que con el aspecto técnico. Es difícil separarlo y para una visión completa es necesario incorporarlo.

    La movilidad del capital he exigido que los estados levantaran cualquier barrera restrictiva, fuera normativa o fiscal, ha impulsado la creación de grandes áreas privilegiadas para determinados capitales, La U.E. Mercosur y otros. De esta forma el capitalismo ha alcanzado un desarrollo aparentemente natural de su forma de explotación añadiendo mercados y áreas a su sistema que la estructura de mercados nacionales no le permitía. Hemos vivido en este sentido una etapa de liberalismo enaltecido que sin embargo con la actual crisis pudiera tener o su fin o un impas de duración incierta. Los organismos reguladores de los mercados financieros y monetarios están cada vez mas de acuerdo en limitar la movilidad del capital para impedir una crisis fundamentalmente financiera se transforme en una crisis económica estructural de consecuencias imprevisibles.

    No hay agentes autónomos, poderes políticos, tecnología finanzas…. Mientras hace unos meses en le Foro de Davos representantes de los poderes económicos mas importantes se reunian se manifestaba fuera el movimiento antiglobalización. Curiosamente esta vez unos y otros pretendían limitar el proceso de globalización cuando en años anteriores los mismos reunidos pretendían impulsarlo y quitar barreras.

    Los gobiernos y poderes políticos han jugado y juegan el mismo papel de garantes legales de las necesidades del capital que ha aplicado liberalismo a los explotados y planificación en su rapiña por el mundo. Ahora por conveniencia los mismos representantes de los poderes económicos de la globalización reclaman cortar sus propias alas. No esperemos sin embargo que cedan nada de lo conquistado.

    Dejo los otros dos temas planteados por GUS para un nuevo post que se llamará “Conciencia y subjetividad en Clases y sujeto de la revolución

Abril 17th, 2008 por jivago ; Tags: , , , ,

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Clases y sujeto de la revolución


A cabo de leer un artículo sobre lo que sería el sujeto social de una posible revolución en Argentina “Clase y sujeto en la revolución argentina” del portal Dario Vive donde se conjugan las ideas de Gramsci con elementos propios de aquellas tierras, inmersas como todas en la vorágine de la globalización capitalista.

Ha querido la realidad que coincidiera esos días la huelga de los pequeños productores agrícolas por cuyas exportaciones de soja y girasol exige el gobierno impuestos del 45%. Una movilización en la que queda muy lejos aquello de “obreros y campesinos” y probablemente habría tenido poca atención de los grupos marxistas más clásicos por no corresponder al tradicional sujeto social, el proletariado.

Gramsci se percató hace muchos años de que algo estaba cambiando y no era suficiente hablar solo del proletariado; pero quizás cambio todo mucho mas de lo que pudo llegar a imaginar el mismo Gramsci.

Dice Federico Polleri que el proletariado por su mayor nivel de consumo y la perdida de derechos ha perdido su capacidad combativa. Quizás haya perdido algo mas que no dependa de su voluntad, sino de cambios estructurales en el mundo que han cambiado la estructura productiva del capitalismo.

Los trabajadores industriales antes realizaban procesos productivos completos dentro de una misma industria y aunque perteneciera a una multinacional podian utilizar su concentración como base organizativa para la huelga e incluso presionar desde fuera del sector con la solidaridad de trabajadores sometidos a condiciones de explotación parecidas y un mismo mercado de trabajo.

Ahora de la misma forma que fluye el capital de unos sectores a otros, a cualquier rincón del planeta, con la velocidad de la información digitalizada, no hay ni un solo proceso productivo que no se pueda fragmentar en multiples procesos de inferior envergadura en cualquier lugar del mundo. Se ha creado un sector tecnlógico que está especializando tanto las máquinas que cada vez es menos necesario un aprendizaje previo y donde habia campesinos analfabetos puede haber mañana una nave industrial desmontada hace solo una semana de Austria.

El mercado nacional de trabajo ha sido destruido por la inundación del mercado mundial y la movilidad productiva, y con el se ha roto la posibilidad de que cualquier sindicato, burocratizado o no, o de cualquier movimiento salvaje o espontáneo, de oponer cualquier clase de resistencia efectiva. Ahora son mas bien los gobiernos los que frenan la deslocalización para defender sus mercados de consumo, mantener la estabilidad política y la solvencia de las burguesías locales tradicionales.

Por esto unos trabajadores cada vez mas privados de sus conquistas sociales sometidos a la temporalidad y mermados sus derechos en el llamado estado del bienestar, parecen oponer poca resistencia, cuando no han olvidado ya qué es un sindicato combativo o la solidaridad de clase.

El capitalismo con su expansión, buscando incluso la propiedad intelectual de los niveles atómicos del genoma humano, no reproduce en ningún lugar ni el estado del bienestar ni legalidad para los sindicatos ni el consumo masivo, antes al contrario absorbe e incorpora a su cadena de explotación restos de sociedades feudales, esclavísmo, explotación infantil y cualquier otro fósil histórico que le sea útil para su acumulación de capital, hasta si es necesario a la burocracia cubana.

Tal como nos dijera Marx son los cambios económicos en las fuerzas productivas los que modelan las clases y por tanto también su posición con respecto a otras clases sociales. Si los maestros del marxismo otorgaron tal papel histórico al proletariado era por su posición potencia y posibilidades expuestas en “Burgueses y proletarios” en el manifiesto comunista y por los hechos mismos demostrado en la revolucion de 1848 y años venideros del siglo XIX.

Pero hoy seguir reproduciendo lo que se dijera entonces es una buena prueba de que para mucha gente, aguerrida defensora de los principios, el marxismo pasó de ser un método de análisis para transformar la realidad a una fe con dogmas y jerarquías.

Así como ha cambiado el proletariado y su posición en el conjunto de la sociedad han surgido nuevos explotados, asalariados de trabajos burocráticos, científicos, culturales, de servicios y consumo y ejecutivos de bajo nivel que constituyen una capa social muy importante en los paises imperialistas.

Otras clases ya existentes como el campesinado se han vuelto presos de su propiedad para obtener de su producción lo equivalente a un salario. Distribuidores y multinacionales fijan los precios y cuotas productivas haciendo de los ingresos por sus producción una forma nueva de salario de la que no pueden prescindir.

De esta forma la sociedad bajo la globalización capitalista se ha tornado muy compleja y cambiante. En ella podemos identificar viejos actores pero no identificar a un único protagonista para el cambio social.

Esta complejidad da pie, como hace Polleri, para rescatar “la idea gramsciana de dos sistemas de fuerzas, uno en el poder, dirigido por la burguesía, al que llamó bloque histórico y otro que debía formarse en torno de la clase obrera, lo que podríamos denominar bloque popular“. Pero en ningún lado podemos encontrar que la clase obrera sea un eje de referencia para otras clases sociales.

Encontramos nuevos movimientos sociales para los que el marxismo no estuvo preparado, como el movimiento ecologísta, o el mas viejo aún movimiento feminista. Fenomenos de activismo global como el ya disuelto Movimiento antiglobalización” o los movimientos contra la guerra de Irak. Estos no son alianzas entre clases sino movimientos que no tienen como referencia una u otra clase social pero si la actividad destructiva, explotadora, discriminadora de una forma u otra de la globalización capitalista.

Tenemos también movilizaciones obreras, sin la repercusión de antes; movilizaciones campesinas con métodos proletarios como los campesinos argentinos o los Bolivianos. Quien saque la conclusión que de los cambios sucedidos se deduce una derrota histórica es que no mira por su ventana.

De igual forma que se mueve el capital y se recompone la estructura de las clases sociales se está moviendo el elemento subjetivo, la la ideología de la sociedad. Los transmisores tradicionales de ideas e ideología, estado, educación, prensa, tienen que convivir con nuevos como internet aún no sometidos a una autoridad superior, provocando el mayor nivel cultural un intercambio que en algunos casos ha dado sorpresas.

De forma habitual la gran prensa estadounidense consulta qué se dice en la blogosfera antes de escribir, y ahi han nacido movimientos sociales como el actual en Colombia por la liberación de los secuestrados por las FARC.

De alguna forma los elementos materiales que generan las clases de explotados tendrán que encontrar un camino subjetivo para llevar el “ser” de explotados a la conciencia como tales necesaria para convertirse en sujeto del cambio social lo que llamaríamos con los clásicos el sujeto “para si”.

La iglesia anglosajona en los albores del siglo XIX contribuyó con su beneficencia social a el nacimiento de las primeras sociedades obreras y el movimiento obrero inglés. Buonarroti y los sansculots, los primeros utopistas, entraron en la lucha ideológica aportando nuevas perspectivas al naciente movimiento obrero, sin ellos no habríamos tenido internacionales obreras.

De la importancia de la ideología y la propaganda se percataron los totalitarismos y en Moscú y Berlín usaron la propaganda para conducir a grandes masas desorientadas. El capitalismo ha encontrado una utilidad práctica a la mercadotecnia, los estudios de mercado, para orientar el consumo hacia la producción mas ventajosa, para generar ideología del sistema.

En la reorganización de las estructura de la sociedad hay un gran ausente. Marxistas y anarquistas yacen en un dogmatismo ideológico estéril, dejando que tomen la delantera ideologías complacientes con el statu quo como el postmodernísmo.

Que haya debates sobre este tema es algo esperanzador, aunque lo sería mas si junto al debate hubiera experiencias nuevas y prácticas de otra forma de hacer política y de luchar también en el terreno de la ideología.

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